Propiedades okupadas: leyes

¿En qué consiste una okupación?

La okupación hace referencia a la toma de un lugar destinado a la vivienda en el que una o más personas han entrado generalmente por fractura (rompiendo puertas o persianas...). Por lo tanto, los okupas ocupan ilegalmente una vivienda o local vacío, incluso el domicilio de un ciudadano contra su voluntad. Se trata de ocupantes sin derecho ni título.

Una propiedad okupada sitúa a su propietario en una situación muy compleja. La okupación enfrenta entre sí dos derechos fundamentales: el derecho a la propiedad y el derecho a la vivienda.

Squat Solutions le ayudará a salir de esa complicada situación

El derecho a la propiedad

El derecho a la propiedad es un derecho inalienable, recogido en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Es el derecho a disfrutar y disponer de las cosas de la manera más absoluta (artículo 544 del Código Civil francés).

El derecho a la vivienda

El derecho a la vivienda es un derecho constitucional. Este derecho se reafirma en la Ley Besson del 31 de mayo de 1990: «Garantizar el derecho a la vivienda constituye un deber de solidaridad para el conjunto de la nación.»

En el caso de una vivienda okupada, la decisión judicial se basa principalmente en el concepto legal de domicilio.

Domicilio

Definido por el Código Civil francés (artículo 102), el domicilio representa el lugar donde la persona tiene su establecimiento principal. Por tanto, una persona no puede tener más de un domicilio. Se trata de la vivienda principal, es decir, la dirección a la que la persona está oficialmente adscrita. Todos los demás bienes inmuebles edificados (apartamentos, casas, locales comerciales, profesionales o industriales, etc.) se consideran viviendas secundarias.

El artículo 226-4 del Código Penal francés prevé y sanciona la ocupación ilegal del domicilio ajeno. Se impone una pena de un año de prisión y una multa de 15 000 euros por el allanamiento o la permanencia en el domicilio de otra persona mediante maniobras, amenazas, violencia o coacción.

En cambio, en su jurisprudencia, el Tribunal de Casación (Cour de cassation) (Sala de lo Penal (Chambre criminelle), 22 de enero de 1997, 95-81.186) considera que aunque los okupas irrumpan en un apartamento, no cometen un allanamiento de morada si el apartamento se encuentra vacío de muebles, ya sea porque el edificio acaba de construirse, porque nos encontramos en el intervalo entre dos alquileres o porque el edificio está destinado a una demolición. Una vivienda vacía y desocupada no puede ser considerada como un domicilio.

En efecto, el artículo 226-4 del Código Penal francés no pretende proteger la propiedad inmobiliaria contra la usurpación, sino proteger la vivienda como elemento que enmarca y protege un lugar de vida privada.

De esta manera, la okupación puede considerarse como allanamiento de morada solo si la propiedad okupada constituía la vivienda principal en el momento de la instalación del okupa.

Por lo tanto, es imprescindible distinguir entre la okupación de una vivienda secundaria y la okupación de la vivienda principal, puesto que los dos casos se rigen por regímenes jurídicos completamente distintos.

Squat Solutions le ayudará a salir de esa complicada situación