Vivienda principal okupada

Allanamiento de morada

Según el artículo 226-4 del Código Penal francés, modificado por la ley del 24 de junio de 2015: «La introducción en el domicilio ajeno con la ayuda de maniobras, amenazas, violencia o coacción, fuera de los casos permitidos por la ley, serán castigados con un año de prisión y multa de 15.000 euros. La permanencia en el domicilio ajeno tras la introducción mencionada en el primer párrafo, fuera de los casos permitidos por la ley, será castigada con las mismas penas.»

 

Los propietarios cuya vivienda principal haya sido okupada pueden conseguir un desalojo forzoso, legal y rápido de su vivienda, sin necesidad de una decisión judicial, ya sea a raíz de una denuncia de allanamiento de morada o ante el prefecto.

Squat Solutions le ayudará a salir de esa complicada situación

Denuncia de allanamiento de morada

En caso de okupación de una vivienda principal, el propietario debe presentar una denuncia de allanamiento de morada directamente en la policía.

Dado que la entrada en el domicilio de una persona ajena se realizó mediante «maniobras, amenazas, violencia o coacción», y puesto que los okupas permanecen allí, las fuerzas de seguridad pueden intervenir por flagrante delito a lo largo de todo el período de permanencia en la vivienda, aunque hayan estado en ella más de 48 horas.

De hecho, por definición, la «permanencia» en el lugar no es un acto instantáneo que pueda constituir un comienzo fijo de un período de tiempo, sino una situación continua que puede constatarse en cualquier momento, de modo que el período de 48 horas nunca expira.

El propietario debe presentar todas las pruebas posibles de que la propiedad okupada es su vivienda principal actual (documentos fiscales, certificados, facturas...).

Sin embargo, en la práctica, es frecuente que este trámite no sea suficiente. En ese caso, el propietario debe dirigirse directamente al prefecto.

Solicitud al Prefecto

En caso de okupación únicamente de la vivienda principal, el artículo 38 de la Ley DALO, del 5 de marzo de 2007, permite al propietario solicitar directamente al prefecto que envíe al okupa una orden para abandonar el lugar.

Antes de presentar la solicitud de desalojo, el propietario debe:
1) haber presentado una queja por allanamiento de morada;
2) haber reunido pruebas por todos los medios posibles (documentos fiscales, certificados, facturas, etc.) de que la vivienda en cuestión es efectivamente su residencia principal;
3) y, por último, haber certificado ante un funcionario de la policía judicial la ocupación ilegal de su vivienda.

Si el prefecto accede a la solicitud, la orden dejará al okupa un plazo de al menos veinticuatro horas para liberar el lugar. Si esta orden no se cumple en el plazo establecido, el prefecto debe proceder a la evacuación forzosa de la vivienda, con la ayuda de la policía y un cerrajero.

El propietario puede recurrir a este procedimiento administrativo en cualquier momento, siempre y cuando el okupa de su vivienda principal permanezca en ella. El artículo 38 de la Ley DALO hace referencia a la «introducción», pero también a la «permanencia» en el domicilio ajeno.

Si el prefecto rechaza la solicitud de desalojo, a pesar de haber reunido todas las pruebas necesarias, puede ser obligado a hacerlo por el juez del tribunal administrativo competente.

Squat Solutions le ayudará a salir de esa complicada situación